ad
Las células grasas destruidas por el frío se eliminan de forma permanente y no se vuelven a regenerar, por lo que los centímetros perdidos no se recuperan si mantienes un estilo de vida saludable.
Es la mejor alternativa a la liposucción tradicional. Al ser un tratamiento 100% no invasivo, no requiere anestesia, no deja cicatrices y te permite hacer vida normal justo al salir de la sesión.
Permite atacar de forma precisa la grasa localizada más rebelde (como en el abdomen, flancos o cartucheras) que no desaparece ni con dietas estrictas ni realizando ejercicio físico diario